Para hablar de mí, me faltas tú.

Eres mi sonrisa nº

contador de visitas

Tú. ♥

Solo quiero hacerte feliz eternamente. Llenar tus días de sonrisas y hacer que toques el cielo con los dedos.
Quiero demostrarte que la perfección existe, que eres tú.
Yo, tan solo quiero amarte, amarte, amarte y amarte, hasta que me duela cada célula del cuerpo de tanto quererte. Por y para siempre.
Amarte lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y todos los días de esta vida, y las siguientes. Comernos a besos, hasta que me olvide de que día es y me vuelva loca de tanto quererte.
Y quiero comerte a besos cuando llegaras a casa y verte ahí al lado cuando suena el despertador y mirarte. Y no dejar de mirarte en todo el día.
Y sin ti, sin ti no soy nadie porque a estas alturas, se me olvidó vivir sin ti.

Y yo, que no puedo estar sin ti.



Sabes que? Que puedo.


Puedo, porque dijeron que no podía, que no sería capaz. 
También dijeron que era imposible que un hombre llegara a la luna, y mira, una bandera hay allí ahora mismo, dijeron que no se podía inventar nada que durase eternamente y que los aviones no se aguantaban en el aire, también era "imposible" que una chica normal llegase a princesa, y ahí está, también dijeron que los siempre no son infinitos, que las distancias no están hechas para que haya amor entre ciudad y ciudad, y qué? 
Palabras, simples palabras.
El hombre ha llegado a la luna; las cosas duran eternamente, por mucho que nos empeñemos en buscarle lógica a todo; los aviones vuelan, y esa chica normal ahora es princesa. Y si, yo he visto relaciones, que han durado eternamente y estén donde esten cada uno, separados o juntos, ese amor es para siempre; por mucho que nos empeñemos en decir que nada es eterno, solo tienes que desearlo y durará tanto como tú quieras. Joda a quien le joda, duela a quien le duela y alegre a quien alegre; yo también PUEDO.


Los imposibles también existen.

No hay reglas matemáticas en el amor, ni colores, ni planetas, solo dos personas, dos corazones a ciencia cierta.

No se puede hablar del amor en tercera persona.
No se puede aludir, como si fuera cosa de segundo plano
No se puede evadir, si tus ojos no dejan de mirarme.
Se siente como miles de caballos al galope por el centro del pecho.
El amor, no es cosa sencilla, nos moviliza, nos inquieta, nos impide.
Muchas veces pienso que sería mejor no sentir tanto, pero simplemente pasa, y ahí estamos parados a la deriva, sin saber que mierda hacer.
Cuántas veces renunciamos a lo que realmente queríamos, por miedo a avanzar sin certeza, el amor nos desestabiliza, nos borra de la rutina. Cuántas veces, debimos dar un paso al vacío y dimos uno para atrás. El amor nos hace transparentes y el miedo nos pone una máscara para que nadie se atreva a vulnerar nuestros sueños, para que nadie posea lo mejor de nosotros mismos.
Pero el amor, no nos da opciones, no nos permite elegir. Llega y se instala.
Cuántas veces matamos nuestros sueños, por no hacerle frente al desconcierto…
Cuantas veces callamos, por no creer ser correspondidos…
No se puede burlar las razones que nos entrelazan como cintas de seda en la adversidad.
Elijo quererte, aunque eso implique perder la razón, juntar un par de lágrimas, andar sin dirección, elijo tu amor, tus ganas, tu vida, tu voz.
Te elijo a ti, con todo lo que eres… y el amor es eso, dar… sin saber bien qué hay del otro lado. Quiero saltar al vacío, quiero animarme, quiero tener tu mano como respuesta.
Si estas o no estás, eso ya no corre por mi cuenta.

Espejos mudos.

La mirada se filtraba por el vidrio roto y el café, carente de azúcar, no calmaba la ansiedad. Debería dejarlo, debería caminar. Debería pensarlo un poco más. Nadie tenía la sutil respuesta.
Pecaminosa la mañana, se abría para aparentar.
Era libre, y no tenía alas, estaba amarrada a su pupitre. Amarrada a la realidad.
Aferrada al pasado, cual ave a su nido. Enlazada como un hilo en su bobina, estaba tiesa, pero su mente no dejaba de girar. Debería en unas horas, tenerlo en frente, poder mirarlo y decirle que aún no dejaba de sentirlo en sus noches vacías y que los sueños lo traían frecuentemente. Debería decirle que aún conservaba los buenos recuerdos, y que los malos se habían hecho polvo… pero seguía paralizada en su pupitre, con las manos transpiradas, con el miedo a fracasar…con el temor a encontrar aquellos ojos vacíos, o llenos de rencor… Su estómago estaba encogido y su corazón palpitando a mil por hora… Quieta, pero viva. Sintiendo, desde fondo del pecho, abriendo su alma, aferrada a su pasado… Libre, preparada para sentir amor contenido en un tumulto de años, reprimido, como un espejo, mudo. Los minutos pasan… ¿Cuánto tiempo perdimos?

{Por el centro todos conocen la historia del más pillo y la más bella del condado, y aunque tiene momentos de poca gloria es un cuento que merece ser contado}

Ninguno de los dos creía en el destino y este se vengó para hacerse notar, les va poniendo más piedras en el camino pero yo me juro fiel testigo de esa magia que en ellos seguirán compartiendo eternamente, entre el miedo y la pasión, el instinto y la razón, entre las perseverancia y la cruel resignación, esa magia que no los va a dejar ser dos amantes del montón.