Para hablar de mí, me faltas tú.

Eres mi sonrisa nº

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Partirle la cara a quien se ponga por delante.


Me levanto todas las noches pensando en ella, en entrar en su habitación, en raptarla y en partirle la cara a quien se ponga por delante.
-Ella es la razón por la que me despierto todos los días y también por la que no me puedo levantar.



En este mismo instante.

En este mismo instante alguien se despierta en la ciudad, y alguien cierra sus ojos para dormir, o para soñar, o simplemente para no ver su realidad. Una mirada se cruza entre dos desconocidos.
En este mismo instante alguien da un abrazo, alguien un puñetazo, alguien está sintiendo los ojos del rechazo. Alguien anda abandonado con la mente perdida, y alguien se siente perdidamente enamorado.

No tengo miedo a los kilómetros de distancia.


Soy pequeñita, pero tengo un aeropuerto lo suficientemente grande para dejar aterrizar a cada una de tus sonrisas, y no tengo miedo, no tengo miedo a los kilómetros de distancia, ni a los milímetros que separan nuestras bocas antes de perder el control. Quizás solo se trata de buscar un poco de calor en una ciudad que tirita de frio, de poner los sueños por encima de la luna, es más que deseo, más que mis sabanas te echen de menos esta noche, es la persona perfecta en el momento adecuado una explicación complicada apta para corazones excesivamente felices. No sé si lo entiendes, pero cierra los ojos, y piensa un poco en mí. 

Recuerdos.


Hay momentos en la vida que podríamos estar recordándolos siempre. Recuerdos que te hacen sonreír, recuerdos que te hacen llorar, recuerdos que todos tenemos, como por ejemplo, la primera vez que se te cae un diente, las primeras vacaciones con tu mejor amiga, el primer beso, la primera vez que te traicionaron, o el primer corazón roto. Gracias a todos estos recuerdos somos más fuertes, aprendimos a luchar contra todo el mundo que se pusiera en nuestro camino, porque, estos recuerdos nos servirán en un futuro para no tropezar con la misma piedra. En conclusión, la vida está llena de recuerdos, algunos pueden que sean muy malos, de los malos se aprende y luego se olvida, y de los buenos...  los buenos merecen ser recordados toda una vida y parte de la siguiente.

Ganas de ti.


No sabes lo que siento cuando te veo sonreír, ni cuando me abrazas, ni cuando me hablas, ni cuando estás cerca. No, no lo sabes, ni si quiera te lo podrías imaginas, no te imaginas todo lo que te echo de menos cada día, ni lo mucho que adoro tus besos, ni lo que me gustan tus mensajes…  La verdad que no hay palabras para definir todo lo que te quiero, lo importante que eres para mi, y la suerte que tengo de tenerte. Es demasiado lo que siento para poder expresarlo. Es una sensación rara, muy extraña, pero a la vez es la mejor sensación del mundo. Son ganas de verte, de sentirte, de poder estar a tu lado, de todo. En estos momentos solo puedo gritar de felicidad, porque tengo ganas de llamarte, ganas de escuchar tu voz, ganas de tenerte a mi lado,  ganas de ti.