Qué sería de nuestra vida sin el tiempo... simplemente no sería. Pero especificando un poco más en esta palabra, tiempo es lo que pasa mientras estas disfrutando con tus amigos, reírte hasta llorar de felicidad porque es sólo entonces cuando mereces esas lágrimas, también tiempo es el que pasas mientras intentas olvidar a personas de tu vida, de tu tiempo o incluso completamente al revés, tratar de no perder ni una milésima de segundo con ella.
Para hablar de mí, me faltas tú.
Desafio.
-Tengo no un problema sino un reto, más bien un desafío-
"La distancia"; Es buena cuando quieres olvidar a alguien pero cuando a ese alguien le quieres con todas tus fuerzas, es un poco púa. Pero para eso estoy yo, no me voy a rendir por unas cifras acompañadas por "km". Porque esas cifras se derriten, desaparecen cuando veo su sonrisa, cuando dice que me quiere y sobre todo cuando soñamos despiertos.
No lo dudes.
Cada día, imaginamos nuevas situaciones, nuevos momentos, pensamos de manera distinta y reflexionamos de una forma especial. Miramos las cosas con otros ojos, con diferentes expectativas y como si nunca nos las hubiéramos propuesto.
Tal vez, tan solo sea la suerte quien decida por nosotros o tal vez, quiera aconsejarnos. A veces debemos dejarnos llevar por nuestro propio instinto aunque también es verdad que por mucho que sepamos lo que nos puede llegar a pasar, en tan solo segundos todo puede cambiar.
Puede que la suerte nos acompañe o que la mala suerte nos quite todas esas ilusiones que un día llegamos a conseguir, pero por buena o mala suerte que tengamos no dudes en sonreír.
Puede que la suerte nos acompañe o que la mala suerte nos quite todas esas ilusiones que un día llegamos a conseguir, pero por buena o mala suerte que tengamos no dudes en sonreír.
Me encanta que me hagas enloquecer, pero solo tú.
Me encanta la manera con la que consigues que mi corazón se vuelva asmático dándome un abrazo. Me encanta cuando me hablas a escasos centímetros de mi cara y me falla el pulso. Me encanta que tus manos se aferren a mi cintura y que eso produzca que el aire de mis pulmones desaparezca. Me encanta la manera en la que me aceleras la respiración hasta que alcanza un ritmo frenético, me encanta cuando me dejas sin palabras, me encanta la manera en la que me vuelves loca... por ti.
Callate, estoy hablando con el silencio.
Hay muchos tipos de silencio. El silencio que duele como lija en una pareja enfadada, el incómodo silencio de unos casi desconocidos cuando se acaba el tema de conversación. El que sirve de respuesta para una pregunta difícil, el de alguien que ha decidido abandonarse para morir. Pero yo, sin duda, me quedo con el silencio de un gran grupos de amigos, ese silencio que no importa, que al día siguiente ni se sabe que estuvo puesto que fue tan solo como una pausa para continuar riendo rato después. Me quedo con el silencio confidencial de unas amigas que por dentro se están partiendo de risa. Me quedo con el silencio de una madre que sostiene a su hijo recién nacido en brazos. Me quedo con el silencio que se posa en nuestras bocas cuando algo extraordinario, poco común como el amor verdadero, sucede.
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