Cuando me preguntas si el mundo siempre fue así, un lugar lleno de cenizas, como lo vemos tú y yo día tras día, se me hace cada vez más difícil decirte que no, por que con el paso del tiempo mi memoria va borrando las imágenes de aquellos días donde había luz y yo era feliz. El hombre posee grandes virtudes como el amor o la esperanza, pero también está el poder de la autodestrucción. Todo en un sentido es finito. Nada perdura, ni tan siquiera los dinosaurios, que durante miles de años poblaron la Tierra. Incluso ellos sucumbieron. Todo es un ciclo. A veces, cuando llega la primavera, contemplamos cómo florece el árbol del jardín o cómo unos pájaros hacen su nido en el tejado de nuestra casa. Pero llega un año en el que ese árbol deja de florecer o esos pájaros dejan de anidar. Entonces algo cambia, pero nuestros compulsivos movimientos diarios apenas nos dejan ver más allá de los sucesos que tanto nos acechan y nos agobian, y que tan importantes son para nosotros, pero tan insignificantes son para la humanidad. Eso creo que es lo que ha pasado, que no hemos sido capaces de mirar más allá de nuestro resquebrajado caparazón, y un día de repente todo se ha venido abajo, y lo que antes era tan importante, ahora simplemente ha dejado de existir.
Para hablar de mí, me faltas tú.
Puede que no tan mal.
Me pierdo, entre ese oscuro y complejo camino, nadie esta ahí para ayudarme, las personas que siempre acompañé fielmente, me guiaron hasta la entrada, y allí se quedaron, ninguno de ellos se animo a meter un pie dentro para acompañarme. Su ultimo gesto: una (falsa y mentirosa) sonrisa. Estoy sola. O quizás no tan sola. Un mundo de sensaciones dentro de mi cuerpo me dominan, nada de eso es muy agradable. Si logro conseguir el sueño en aquel lugar, solo tengo pesadillas. Algo falta para sentirme completa, pensé que era compañía, pensé que era sinceridad, pero pensé mal. Es solo un poco de comprensión. Ya me aburrieron sus palabras, nada voy a solucionar con eso. ¿Las mentiras? me hacen mal. Pero, no me pueden hacer tan mal si ya lo habían hecho mas de cuarenta veces. Tampoco quiero forzar nada para cambiarlo, una vez logré verme capaz, puede que esta sea la segunda (o puede que no
Cómplices de la noche.
New year, new wishes.