Esa sensación que atrapa cada centímetro de tu cuerpo y de tus pensamientos. La típica sensación que te invade por miedo a perder a esa persona que te hace sonreír cada mañana, esa persona que está todo el día en tu cabeza; ya que todo te recuerda a él, es lo último que piensas antes de empezar a soñar con los futuros recuerdos de ambos, hasta ese momento en el que suena el despertador y vuelves a la realidad, desearías que al girarte estuviera a tu lado rodeando con sus brazos tu cintura y te dijera:
-Buenos días, princesa.-
Pero no es así, te tienes que levantar y conformarte con el suspiro de una ilusión perdida y seguir con la rutina'

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