¿Mentir?
Para qué. Es más complicado, porque aunque digas una…por muy insignificante que pueda ser, detrás de esa vendrán más y más. Y para eso hace falta mucha memoria, algo que yo no tengo.
No decir las cosas es igual que mentir, de una más manera más ‘’suave’’ y no tienes que recordar tantas cosas, pero que al fin y al cabo ocultan la verdad.
Y por último decir la verdad, ser sinceros con nosotros mismos y con los demás. A veces puede parecer la cosa más difícil del mundo, pero en realidad no lo es tanto. Claro al principio costará, peor con el tiempo te acostumbras –como con todo.-
Claro que no siempre podemos ser sinceros o al menos no del todo, a veces mezclaremos un poco de sinceridad con esas mentiras ‘’suaves’’ porque también hay que tener en cuenta, que a veces las verdades duelen.
Pero por muy duras que puedan llegar a ser, prefiero ver las cosas con claridad en lugar de vivir en una fantasía.
Hace mucho que deje de creer en los príncipes y las hadas.
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